Coro
Las columnas posteriores del coro ofrecen la particularidad de estar recubiertas hasta poco más o menos de la mitad de su altura por otras más gruesas de 10,50 metros de circunferencia, que sirven de apoyo al coro alto. Se dice que al pie de estas gruesas columnas existió una tumba donde la ciudad acostumbraba a enterrar a los ajusticiados y a sus verdugos.
Sobre estas gruesas columnas se asienta el coro, de ornamentación plateresca y de la misma época que la capilla de la Milagrosa. En el arco central hay una representación del misterio de la Anunciación y en las enjutas y en la clave, el escudo de los Aguirre, el mismo de la Capilla de la Milagrosa, que se repite en el fuste de las columnas y en los arcos de la bóveda inferior.
La bóveda del coro se halla adornada con claves en las que figuran diversos santos. Del antepecho original sólo se conservan los tramos laterales. El central fue reconstruido en 1960 por Jesús Ruiz de Ocenda.
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